La CLAR invita a las nuevas generaciones de la Vida Religiosa a renovarse y superar estructuras caducas

La Vida Consagrada camina junto a las personas migrantes, refugiadas y desplazadas, promoviendo la acogida, la defensa de los derechos humanos y la construcción de caminos de reconciliación.

La Comisión de Personas Migrantes, Refugiadas y Desplazadas de la Confederación Latinoamericana y Caribeña de Religiosas y Religiosos (CLAR), en colaboración con la Conferencia Haitiana de Religiosas y Religiosos (CHR) y la Conferencia Dominicana de Religiosas y Religiosos (CONDOR), realizó el webinar “Voces que nos unen”. Espacio de encuentro, diálogo y reflexión sobre la realidad que viven las personas en condición de movilidad humana en América Latina y el Caribe, con especial atención a Haití y República Dominicana.

Durante el encuentro, se compartieron testimonios y reflexiones sobre los desafíos que enfrenta la población migrante haitiana, en un contexto marcado por la violencia, la pobreza, la inseguridad, las dificultades para acceder a documentación y las políticas migratorias que ponen en riesgo sus derechos fundamentales.

El P. Abraham Apolinar, de la Pastoral Social de Cáritas, abordó las raíces históricas de la migración haitiana hacia República Dominicana y las dificultades que enfrentan las personas migrantes, especialmente las mujeres que requieren atención médica. Por su parte, el P. Agler Cherizier, CS, director de la Comisión Episcopal para las Migraciones en Haití, presentó la crisis humanitaria del país, agravada por la violencia, la inestabilidad política y la falta de oportunidades, factores que obligan a miles de personas a abandonar sus hogares.

La Hna. Lidia Mara, MSCS, directora ejecutiva de la Asociación Scalabriniana al Servicio de la Movilidad Humana (ASCALA), profundizó en las barreras legales y administrativas que enfrenta la población haitiana en República Dominicana; entre ellas las dificultades para regularizar su situación migratoria y acceder a documentos de identidad. Asimismo, destacó la importancia de garantizar los derechos humanos y proteger a las personas en situación de mayor vulnerabilidad.

Desde la experiencia de la Vida Consagrada, la Hna. Gregoria Altagracia Calderón, HJ, coordinadora de la Red CLAMOR en República Dominicana, compartió el trabajo de las comunidades religiosas en la acogida, la escucha, la asistencia humanitaria y la incidencia social y política. A su vez, el P. Stanley Charles, SJ, superior de los jesuitas en Haití, destacó la respuesta de la Iglesia ante la crisis que atraviesa el país, especialmente mediante iniciativas de educación, salud y solidaridad que mantienen viva la esperanza de las comunidades.

Las intervenciones coincidieron en la necesidad de fortalecer la cooperación entre Haití y República Dominicana, así como el compromiso de la comunidad internacional para promover respuestas integrales que garanticen la dignidad y los derechos de las personas migrantes, refugiadas y desplazadas.

“Voces que nos unen” reafirma el compromiso de la CLAR y de las conferencias de América Latina y el Caribe con una Vida Consagrada cercana a las realidades de sufrimiento y esperanza de nuestros pueblos. Desde una mirada evangélica, la migración se reconoce como un lugar de encuentro con Dios, donde la escucha, la solidaridad y la defensa de la dignidad humana abren caminos de fraternidad, justicia y reconciliación.

Revive aquí el Webinar Completo: