La CLAR invita a las nuevas generaciones de la Vida Religiosa a renovarse y superar estructuras caducas

La renovación de la Vida Consagrada requiere dejar atrás las inercias institucionales, recuperar la centralidad de la misión y abrir caminos nuevos desde la escucha y la sinodalidad. Este fue uno de los llamados que la Confederación Latinoamericana y Caribeña de Religiosas y Religiosos (CLAR) hizo durante la apertura del VI Congreso de las Nuevas Generaciones de Vida Religiosa Consagrada, que se celebra en São Paulo, Brasil, del 30 de octubre al 1 de noviembre de 2026.

Bajo el lema “Nuevas Generaciones al encuentro de Jesús en tiempos de travesía”, el Congreso convoca a religiosas y religiosos de distintas regiones y carismas para reflexionar sobre su vocación y los desafíos de la Vida Consagrada en el contexto actual.

Renovar la vocación y recuperar el sentido de la misión

 

Durante su saludo de apertura, la H. María Inés Castellaro, HVN, secretaria general de la CLAR, invitó a las Nuevas Generaciones a cuestionar las prácticas que se mantienen únicamente por costumbre y a reconocer que la renovación no consiste solo en modificar estructuras, sino en recuperar el sentido profundo de la vocación y la misión.

Retomando la figura de Nicodemo como símbolo de quien se atreve a dejar atrás sus certezas para disponerse a aprender y emprender un camino nuevo, afirmó, que “Nicodemo no representa a quien lo sabe todo, sino al buscador honesto que reconoce que la estructura conocida necesita un nuevo soplo de vida”.

También señaló que este proceso requiere cultivar una relación personal con Jesús, fortalecer la vida comunitaria y generar espacios para escuchar la realidad de los pueblos, especialmente de quienes viven en las periferias existenciales y geográficas. “Buscar a Jesús en tiempos de travesía exige despojarse de los títulos, de las inercias comunitarias y del «siempre se ha hecho así».

En esa perspectiva, subrayó que renacer implica dejar atrás la autorreferencialidad y pasar de la preocupación por la supervivencia institucional a una mayor disponibilidad para la misión. Esta transformación requiere una Vida Religiosa capaz de abrirse a lo impredecible y de abandonar las agendas rígidas para responder a los llamados del Espíritu.

La sinodalidad como camino de renovación

En consonancia con este llamado, señaló que el itinerario que la CLAR propone para este trienio busca tejer comunidad desde la sinodalidad, la vulnerabilidad y la intercongregacionalidad. Para las Nuevas Generaciones, esto significa construir relaciones de colaboración, escuchar las voces que surgen de las periferias y asumir el compromiso de ser presencia profética en favor de la verdad y la justicia.

Honduras: continuidad del camino de las Nuevas Generaciones

Finalmente, proyectó el camino de las Nuevas Generaciones hacia su VI Congreso, que se realizará del 9 al 11 de abril de 2027 en Comayagua, Honduras, con el objetivo de profundizar en la interioridad y la renovación vocacional, así como de elaborar líneas de acción que fortalezcan el caminar de las Nuevas Generaciones. “Honduras será altar y memoria, punto de llegada para agradecer el camino y punto de partida para recomenzar con audacia renovada”.