La CLAR hace memoria de la misión “Al ritmo de los migrantes” como impulso para una Vida Religiosa en salida
La Confederación Latinoamericana y Caribeña de Religiosas y Religiosos (CLAR) realizó el webinar “Memorias de la Misión al ritmo de los Migrantes”, un espacio de memoria, reflexión y comunión en torno a la experiencia misionera desarrollada durante la Semana Santa de 2025 en la Diócesis de Apartadó, Colombia. El encuentro permitió compartir aprendizajes, testimonios y desafíos surgidos de una misión que reunió a Religiosas y Religiosos de diferentes congregaciones, países y carismas para caminar junto a comunidades y personas en contextos de movilidad humana.
La misión, realizada del 10 al 21 de abril de 2025, convocó a la Vida Religiosa del Continente bajo el lema “peregrinas y peregrinos de la esperanza”. Religiosos conformaron equipos inter-congregacionales que enriquecieron la experiencia con la diversidad de sus dones, espiritualidades y trayectorias. Juntos se insertaron en comunidades rurales de los departamentos de Antioquia y Chocó (Colombia) para caminar al ritmo de los migrantes y encontrarse con las realidades, búsquedas y desafíos de quienes habitan y transitan este territorio.
Una memoria que abre caminos
Durante el webinar, el presidente de la CLAR, P. José Luis Loyola, MSpS, invitó a hacer de la memoria una oportunidad de discernimiento sobre lo vivido en la misión. Advirtió que “la memoria puede convertirse en un álbum que guardamos con cariño y que abrimos de vez en cuando para recordar lo que hicimos”, y llamó a ir más allá del recuerdo para reconocer lo que reveló Dios a través de las comunidades y de las personas migrantes y planteó el desafío de que las intuiciones surgidas en la experiencia se traduzcan en decisiones que orienten el presente y el futuro de la misión, especialmente en la manera de vivir la colaboración entre congregaciones.
Testimonios que hacen memoria de la misión
Se presentaron tres testimonios que recuperaron distintas dimensiones de la experiencia. La Hna. Sofía María González, ACI, quien participó en la misión en Necoclí y comunidades cercanas del Urabá antioqueño, destacó la experiencia de sentirse “cuerpo en misión” junto a Religiosas y Religiosos de distintas congregaciones. Su testimonio mostró cómo el encuentro con las personas y las realidades de la movilidad humana trasciende el tiempo específico de la misión y cuestiona la manera cotidiana de vivir la cercanía y el servicio. Al concluir, señaló que “eso que parece tan lejano, que hay que tomarse un avión para llegar, también es lo que nos invita a vivir y lo que vivimos verdaderamente en el día a día”.
La Hna. María Jimena Fuentes, ACI, destacó el papel de las mujeres que sostienen y animan la vida de las comunidades. Desde su experiencia misionera en Damaquiel, corregimiento de San Juan de Urabá, departamento de Antioquia, evocó la imagen de las “mujeres del alba”: mujeres que, desde las primeras horas del día, mantienen viva la fe, acompañan a los enfermos, buscan a quienes se han alejado y sirven con ternura y sencillez. En ellas reconoció “un rostro de Iglesia sencilla, amiga de los más pobres, servidora y samaritana de los que han perdido la esperanza y se encuentran al costado del camino”.
El P. Petrus Vergilius, CICM, compartió su experiencia misionera en Gilgal, Santa María y Tanela, comunidades del municipio de Unguía, departamento del Chocó, donde encontró poblaciones que se sienten olvidadas y con escasa presencia pastoral. La experiencia transformó también su propia mirada: proveniente de Indonesia y con ministerio en República Dominicana, descubrió que, en aquella comunidad donde no había migrantes, “yo era el migrante”. El encuentro con sus habitantes le permitió reconocer sus propios temores y prejuicios, abrirse a otra cultura y aprender desde la sencillez de quienes lo acogieron. Desde entonces, afirmó, lleva consigo el compromiso de “prestar más atención a quienes están siendo olvidados en la comunidad”.
Las memorias de una experiencia que continúa
El secretario adjunto de la CLAR, P. Israel Arévalo Muñoz, CM, presentó el libro Memorias de la Misión al Ritmo de los Migrantes, publicado en agosto de 2026 y elaborado a partir de las crónicas de los equipos misioneros. La obra reúne las experiencias de los distintos lugares de misión y busca conservar no sólo una crónica de lo acontecido, sino aquello que la misión fue “escribiendo en el corazón” de quienes participaron.
Durante su presentación, el P. Israel subrayó que la experiencia constituye un signo de una Iglesia que aprende a caminar en las fronteras, pues “la Iglesia sinodal no es un sueño lejano, sino una realidad que se construye en la frontera, a la intemperie y en la vulnerabilidad”. También destacó que la intercongregacionalidad permitió profundizar la propia identidad y ampliar la perspectiva de familia religiosa y eclesial.
La memoria de “Al ritmo de los migrantes” se convierte así en una invitación a continuar el camino de una Vida Religiosa que sale al encuentro, escucha los clamores de los pueblos y se deja transformar por las realidades de las periferias. En sintonía con el Horizonte Inspirador 2025-2028 de la CLAR, “¡Nacer de nuevo!”, esta experiencia recuerda que la renovación implica salir de los acomodamientos, asumir la vulnerabilidad, fortalecer la sinodalidad y dejarse movilizar por el Espíritu para generar nuevas formas de misión, comunión y esperanza en América Latina y el Caribe.