La CLAR invita a custodiar la dignidad y los rostros humanos frente a los desafíos de la era digital en la Primera Asamblea de la RECLAC
En el marco de la inauguración de la Primera Asamblea de la Red Eclesial de Comunicación de Latinoamérica y el Caribe (RECLAC), que reúne en Santiago de Chile a 42 comunicadores católicos, entre obispos, sacerdotes, religiosas y religiosos y laicos de 18 países del Continente, la Confederación Latinoamericana y Caribeña de Religiosas y Religiosos (CLAR) reafirmó su compromiso activo en el caminar comunicativo de la Iglesia. Durante el encuentro, orientado a aprobar los Estatutos, elegir a los miembros del equipo coordinador y al secretario/a ejecutivo/a y diseñar en espíritu sinodal los fundamentos del Plan Global, para los próximos cuatro años. La CLAR destacó el valor de la comunión sinodal para responder de manera profética a la evangelización y a la cultura digital.
En la apertura de este evento, la Hna. María Inés Castellaro, HVN, Secretaria General de la CLAR, celebró este espacio de sinodalidad y participación solidaria gestado desde el trabajo conjunto con el Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (CELAM), las Conferencias Episcopales y diversas redes de la región. En sus palabras, la religiosa subrayó que la RECLAC está llamada a constituirse como una “red de redes” capaz de dar respuesta a los desafíos del Evangelio: “No podemos llevar adelante nuestra misión solos; es necesario continuar tejiendo proyectos colaborativos de comunicación, trenzar hilos de diversos colores y generar una trama nueva en este mundo de la cultura digital”, enfatizó.
Nicodemo como respuesta a un mundo hiperconectado, pero fragmentado
Inspirándose en la figura bíblica de Nicodemo, y en línea con el ‘Horizonte Inspirador’ de la CLAR, la Secretaria General reflexionó sobre los riesgos de habitar un mundo hiperconectado pero fragmentado, donde la tecnología tiene la capacidad de clonar, simular o falsificar el rostro y la voz humana. Ante la amenaza de una cultura digital que despersonaliza y desfigura la identidad, recordó que “el Reino de Dios no se construye con simulacros ni con algoritmos, sino con el misterio de la persona”, citando el pasaje de Juan 3, 7 para invitar a los comunicadores a “nacer de nuevo, desde lo alto”, pasando de la penumbra del anonimato a la luz del encuentro auténtico.
Profundizando en este llamado, la representante de la Vida Religiosa continental exhortó a custodiar con fidelidad las voces y rostros de nuestros pueblos, indígenas, afrodescendientes, campesinos y migrantes, para evitar que sus clamores sean silenciados, distorsionados o sustituidos por réplicas artificiales. Remarcó la urgencia de transitar hacia una “pastoral de la autenticidad” que desaprenda las lógicas del descarte, afinando el oído para discernir la voz del Espíritu en el grito de los más pobres y de la Tierra, asegurando que las tecnologías se mantengan siempre al servicio de la comunión y jamás al reemplazo del hermano.
Para finalizar, la CLAR recordó que “Dios no amó al mundo de manera virtual, sino que dio a su Hijo único para que tomara un rostro y una voz humana en la historia”.
La CLAR ha participado de manera activa en la elaboración de los estatutos de la RECLAC. La Asamblea se realiza los días 29 y 30 de julio en Santiago de Chile.